Durante los primeros años del Siglo XX, los Cafés madrileños fueron el destino de artistas e intelectuales, las noches de bohemia inspiraron a grandes personajes a crear, a charlar, a pensar y a discutir. Muchos de estos lugares fueron cerrados al inicio de la Guerra Civil, aunque hoy ya no existen, aun queda el recuerdo de los grandes recintos que un día sirvieron para formar Redes intelectuales.